EL QUISTE TIROGLOSO ES UNA FORMACIÓN CONGÉNITA SITUADA EN LA LÍNEA MEDIA DEL CUELLO O CERCA DE ELLA, ENTRE LA BASE DE LA LENGUA Y EL HUESO HIODES

 

Material proporcionado por:

Dr. Reinaldo Enrique Delis Fernández
Especialista de I Grado en Cirugía Maxilofacial.
Jefe de Cátedra de Cirugía Maxilofacial de la Facultad de Estomatología de la Universidad Médica de Villa Clara, Cuba.
Profesor Instructor de la Facultad de Estomatología de la Universidad Médica de Villa Clara, Cuba.
Profesor de los Cursos Internacionales de Cirugía e Implantología Oral de la Universidad Médica de Villa Clara, Cuba.

Dr. Reinaldo Alain Rivas de Armas
Profesor Instructor de la Facultad de Estomatología de la Universidad Médica de Villa Clara, Cuba.
Profesor de los Cursos Internacionales de Cirugía e Implantología Oral de la Universidad Médica de Villa Clara, Cuba.

Dr. Ernesto Márquez Rancaño
Jefe de Servicio de Cirugía Maxilofacial del Hospital Universitario 'Arnaldo Milián Castro' de Villa Clara, Cuba.
Profesor Principal de los Cursos Internacionales de Cirugía e Implantología Oral de la Universidad Médica de Villa Clara, Cuba.

El quiste tirogloso es una formación congénita situada en la línea media del cuello o cerca de ella, entre la base de la lengua y el hueso hiodes (1).
Embriológicamente el primordio tiroideo comienza en la región del agujero ciego, en la base de la lengua y a medida que la glándula se desarrolla desciende hasta su localización definitiva en la cara anterior del cuello. Pueden persistir restos de este conducto del desarrollo produciendo quistes de 1cm a 4 cm de diámetro que pueden estar revestidos de un epitelio escamoso estratificado, cuando el quiste esta cerca de la base de la lengua, o por un epitelio cilíndrico pseudoestratificado en localizaciones más inferiores. Obviamente también se pueden encontrar patrones de transición y la pared de tejido conjuntivo del quiste puede hospedar agregados linfoides o restos de tejido tiroideo reconocibles (2).
Se presentan como una masa tumoral en la porción anterior del cuello, por encima del hioides, aunque se describen casos con localizaciones ectópicas, en suelo de boca, mediastino así como intratiroideos simulando nódulos (3-7).
Son más frecuentes en la primera y segunda décadas de la vida aunque se pueden presentar en adultos, aparecen en cualquier sexo siendo el masculino el más afectado (1). Su tamaño rara vez rebasa los 4 cm de diámetro, generalmente son asintomáticos aunque hay reportes de presentación aguda (6-8), se describen quistes tiroglosos infectados causando abscesos en la región sublingual, conociéndose esta situación como el Síndrome del Presidente (9).
Los medios auxiliares diagnósticos que se utilizan habitualmente son el ultrasonido y la Biopsia por Aspiración con Aguja Fina (BAAF); sin embargo en situaciones especiales se usan la Tomografía Axial Computadorizada, Resonancia Magnética Nuclear, Gammagrafía tiroidea, etc. (6).
Se han propuesto varias técnicas quirúrgicas para el tratamiento del quiste tirogloso: quistectomía, la técnica de Schlange y la descrita hace más de 70 años por Sistrunk, que es la que ha resistido el paso del tiempo obteniéndose con ella un bajo porciento de recidivas y secuelas (10).

Presentación del Caso

Paciente femenina, raza blanca, 26 años.
Motivo de consulta: Dificultad a la deglución y al hablar.
APP: No refiere. APF: No refiere.
HEA: Paciente con historia de aumento de volumen en región submandibular de aproximadamente 1 cm de diámetro, 5 meses de evolución que ha incrementado progresivamente de tamaño hasta producirle disfagia y dislalia por lo que acude a nuestro servicio para estudio y tratamiento.
Examen físico:
Extraoral: aumento de volumen que incluye la región suprahioidea en su totalidad. Piel normocoloreada no dolorosa a la palpación, consistencia renitente, maniobra de Hamilton Bayle negativa (Fig. 1 y 2).

Figura 1. Obsérvese la gran tumefacción cervical que incluía la totalidad de la región suprahioidea.

Figura 2. Obsérvese la gran tumefacción cervical que incluía la totalidad de la región suprahioidea.
Intraoral: aumento de volumen en región sublingual bilateral que se extendía de forma difusa hasta su porción media; mucosa normocoloreada que al movimiento de apertura bucal produce desplazamiento de la lengua hacia la orofaringe, consistencia renitente, indoloro. Fig. (3).

Figura 3. Vista intraoral del suelo de la boca hacia donde se proyectaba la tumefacción cervical anterior.
Complementarios

Hemograma: Hb. 12.4 g/l, Leucocitos: 5.5 x10 9 L. TAC #587. Informa: gruesa imagen hipodensa por debajo de la base de la lengua con cambios en su densidad interior que comprime la laringe hacia atrás que impresiona proceso tumoral a ese nivel. Fig. (4 - 5).

Figura 4. Tomografía Axial Computadorizada (vista axial) donde se observa una gruesa imagen hipodensa con cambios en su densidad, que impresionaba un tumor a ese nivel.

Figura 5. Tomografía Axial Computadorizada (vista sagital) donde se observa la extensión del proceso y como comprimía la laringe.

Con los elementos clínicos, hematológicos y tomográficos se decide realizar tratamiento quirúrgico con la impresión diagnóstica de una Plunning Ránula, planificándose un abordaje extraoral por vía submandibular, se realiza la exéresis del tumor con un tamaño de 8 cm de diámetro.
Resultado histológico.#927-2000
Quiste revestido por epitelio pavimentoso, no observándose tejido linfoide subepitelial. El aspecto histológico es el de quiste del conducto tirogloso.

Comentario Final

Con la presentación ilustramos la necesidad de incluir como diagnóstico diferencial de los bultos en el suelo de la boca a los quistes tiroglosos, que además pueden tener inusuales presentaciones como se recoge en la bibliografía revisada.
En nuestro caso, a la paciente se le practicó una quistectomía simple por un abordaje suprahioideo a través de una incisión en delantar y no se visualizó trayecto fistuloso cercano al hueso hioides. Como se explicó anteriormente la técnica usada no fue la preferida por la mayoría de los autores, con la cual coincidimos nosotros (Sistrunk), pues no se tuvo como diagnóstico preoperatorio ni intraoperatorio a un quiste tirogloso. Actualmente la paciente después de 1 año de intervenida se mantiene en seguimiento por consulta externa sin evidenciarse secuelas estéticas, funcionales, ni recidiva.

Referencias Bibliográficas

1. Estrada Sarmientos M. : Quistes y fístulas del conducto tirogloso. Nuestra experiencia. Rev Cubana Cir, (1996); 35(2): 138-44.
2. Contran RS, Kumar V, Collins T. : Robbins. Patología estructural y funcional. Madrid, McGraw-Hill.Interamericana. 1999.
3. Honlg M Taake S, Hormann K. : Mouth floor cyst with increasing dysnea. Thyroglossal duct cyst in the area of the mouth floor. HNO, (2000); 48(5): 398-9.
4. Kaczmarski J, Pryt L, Kozak J. : Thyroglossal duct cyst imitating mediastinal tumor. Przegl Lek (2001); 58(9): 881-3.
5. Hatada T, Ichii S, Sagayama K, Ischii H, Suguhara A, Terada N. : Intrathyroid thyroglossal duct cyst simulating a thiroid nodule. Tumori (2000); 86(3): 250-2.
6. Kovacic M. : Thyroglossal duct cysts. Lijec Vjesn (1999); 121(4-5):122-5.
7. Nicollas R, Guelfucci B, Roman S, Triglia JM. : Congenital cysts and fistulas of the neck. Int J Pediatr Otorhinolaryngol (2000); 55(2): 117-24.
8. Babu ED, Harrison L, Ahmed N, Ramus NI. : An unusual presentation of thyroglossal duct cyst. Int J Clin Pract (2001); 55(4): 282-3.
9. Slater LJ. : Infected thyroglossal duct cyst or the President's syndrome. J Oral Maxillofac Surg (2001); 59(12): 1512.
10. Conessa C, Briffod J, Sissokho B, Michel G. : Thyroglossal duct cysts, surgery and histology. Rev Laryngol Otol Rhinol (Bord) (1999); 120(1): 13-8.