SI BIEN NO HAY REGISTROS LOCALES QUE LO CONFIRMEN, ES UN SECRETO A VOCES ENTRE LOS ESPECIALISTAS QUE LOS IMPLANTES DENTALES FRECUENTEMENTE TERMINAN EN UN FRACASO DEBIDO A QUE NO SE OBSERVAN LOS CUIDADOS PREVIOS NECESARIOS PARA QUE LA INTERVENCIÓN LLEGUE A BUEN TÉRMINO.

 

Material proporcionado por:

Dr. Eduardo Gurfinkel
Ex director del curso de posgrado en Implantología de la Universidad Favaloro.
Ex profesor adjunto de la Facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires.

Implantes dentales: advierten que hay que tomar recaudos

Aseguran el éxito del tratamiento

Si bien no hay registros locales que lo confirmen, es un secreto a voces entre los especialistas que los implantes dentales frecuentemente terminan en un fracaso debido a que no se observan los cuidados previos necesarios para que la intervención llegue a buen término.

Entre el 30 y el 70% de los procedimientos, según los especialistas consultados, presentarían problemas, algunos graves. El problema no reside en el implante por utilizar, sino en la salud general del paciente, que debe 'ponerse a punto' antes de comenzar el tratamiento.

Osteoporosis, diabetes, enfermedades del sistema inmune, menopausia, afecciones cardiovasculares, hipo o hipertiroidismo, entre otras dolencias, son algunas de las causas que suelen afectar el resultado de la colocación de los implantes dentales, en especial cuando no están tratadas o diagnosticadas.

Es por esto que los odontólogos especializados en implantología recomiendan que el paciente le informe al médico sobre cualquier trastorno o tratamiento que esté realizando, como también que el médico interrogue al paciente para identificar posibles puntos débiles que influyan en el resultado de la intervención.

Asimismo, es indispensable que el especialista conozca la salud ósea del paciente antes de comenzar el trabajo para evaluar con precisión cuál es el estado de la estructura base, es decir, la mandíbula.

'Es aconsejable que los odontólogos les pidan a los pacientes que completen una declaración en la que manifiesten si tienen o han padecido determinadas enfermedades', dijo a LA NACION el doctor Eduardo Gurfinkel, ex director del curso de posgrado en implantología de la Universidad Favaloro y ex profesor adjunto de la Facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires.

Entre los problemas que con más frecuencia pueden causar inconvenientes si no se controlan están, por ejemplo, la diabetes no compensada, la osteoporosis sin tratar, las lesiones cancerosas, la epilepsia, la nefritis glomerular (una inflamación del interior del riñón), las enfermedades cardíacas, el consumo de anticoagulantes, el bruxismo y la pérdida de calcio.

'Es por esto que el odontólogo debe tener una base científica sólida y comprender que la boca es parte del organismo y no es un ente independiente', agregó el especialista.

En el caso de los pacientes con osteoporosis o las mujeres que están atravesando la menopausia, es importante conocer si se realizó una densitometría y cuáles son los resultados para poder decidir cuál será el mejor tratamiento.

Si, por ejemplo, una paciente tiene osteoporosis sin tratar, el hueso de la mandíbula tiene más probabilidades de quebrarse.

'Al colocar el implante, el hueso se rompe y a los pocos días los implantes se mueven -explicó Gurfinkel-. El hueso no es rígido como el mármol, sino que tiene cierta elasticidad.'

El tabaquismo es otro problema por tener en cuenta a la hora de realizarse un implante, ya que el tabaco altera la mucosa dental. Lo mismo podría ocurrirles a los tomadores frecuentes de mate.

Exitos y fracasos

Si bien, aseguran, la tasa de éxito de colocación de los implantes en el ámbito académico local es del 99%, en la práctica privada puede ser mucho menor. Aquí, el fracaso puede oscilar entre el 30 y el 70% por la falta de los cuidados previos necesarios.

'Que en el nivel académico la tasa de éxito supere el 99% no quita que haya centros en el nivel privado que tengan el 50% o, incluso, lleguen al 70% de fracasos porque no se cumple con los protocolos quirúrgicos o no se tiene en cuenta la calidad de los implantes', dijo a LA NACION una fuente académica que pidió no ser identificada.

De todos modos, continuó, 'lo importante para que un tratamiento, sea cual fuere, sea exitoso es tener en cuenta al paciente en su totalidad y tratar previamente cualquier afección existente'.

Para ello, además de una densitometría, se recomienda realizarse análisis clínicos de sangre y orina y exámenes radiográficos bucales, especializados. También es aconsejable que el paciente pregunte cuántas piezas será necesario colocar para evitar sobrecargar el hueso.

'En implantología dental, a veces es terapéutico saber decir que no', finalizó Gurfinkel.

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION